GLOCALIDADES

Los componentes de la Agenda 2030

Fernando Incháustegui

Antes de entrar a los detalles de la Planeación Municipal dentro de la Agenda de 2030 vamos a mencionar los componentes que la integran. El proceso que permite garantizar el Enfoque de Agenda 2030 es la integración de estos cuatro componentes.  

1. VISIÓN Y PRINCIPIOS 

La visión y los principios de la Agenda se inspiran en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, incluido el pleno respeto del derecho internacional. Sus fundamentos son la Declaración Universal de Derechos Humanos, los tratados internacionales de derechos humanos, la Declaración del Milenio y el Documento Final de la Cumbre de Desarrollo Sostenible. 

 

Asimismo, se basa en otros instrumentos, como la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. 

 

2. MARCO DE RESULTADOS 

El marco de resultados se compone por 17 ODS y 169 metas. Los objetivos guardan esencialmente las siguientes características: 

a. Son integrales e indivisibles. 

b. Contienen las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental. 

c. Son de aplicación universal, y contemplan las diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada país, respetando sus políticas y prioridades nacionales. 

d. Las metas se definen como “ambiciosas y globales, donde cada gobierno fijará sus propias metas nacionales, guiándose por la ambiciosa aspiración general, pero tomando en consideración las circunstancias del país”. 

e. Cada país dispone de diferentes enfoques, visiones de futuro, modelos e instrumentos para lograr el desarrollo sostenible, en función de sus circunstancias y prioridades nacionales. 

 

3. LA IMPLEMENTACIÓN 

La implementación reconoce que será imposible lograr los ambiciosos objetivos y metas sin una Alianza Mundial revitalizada y mejorada, y sin medios de implementación que sean igualmente ambiciosos. Para ello, identifica como clave: 

a. Asegurar el trabajo conjunto de los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado, el sistema de las Naciones Unidas y otras instancias, y movilizar todos los recursos disponibles. 

b. Contar con el apoyo de políticas y medidas concretas indicadas en la Agenda de Acción de Addis Abeba, parte integral de la Agenda 2030: recursos nacionales públicos; actividad financiera y comercial privada nacional e internacional; cooperación internacional para el desarrollo; el comercio internacional como motor del desarrollo; la deuda y la sostenibilidad de la deuda; tratamiento de las cuestiones sistémicas; ciencia, tecnología, innovación y creación de capacidad, y datos, vigilancia y seguimiento. 

 

4. SEGUIMIENTO Y EXAMEN 

Los procesos de seguimiento y examen se llevan a cabo utilizando un conjunto de indicadores mundiales que se complementarán con indicadores regionales y nacionales formulados por los Estados Miembros, y con los resultados de la labor para establecer las bases de referencia de esas metas cuando aún no existan datos de referencia nacional y mundial. Asimismo, se guían por los siguientes principios: 

a. Son de carácter voluntario y están liderados por los países; tienen en cuenta las diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo nacionales, y respetan los márgenes normativos y las prioridades de cada país. 

b. Vigilan los progresos realizados en el cumplimiento de los Objetivos y metas. 

c. Son abiertos, incluyentes, participativos y transparentes para todas las personas. 

d. Se centran en las personas, tienen en cuenta las cuestiones de género, respetan los derechos humanos y prestan especial atención a los más pobres, a los más vulnerables y a los más rezagados. 

e. Aprovechan los procesos y plataformas existentes, evitan las duplicaciones y responden a las circunstancias, capacidades, necesidades y prioridades nacionales. 

f. Son rigurosos y con base empírica. 

g. Exigen un mayor apoyo a la creación de capacidad de los países en desarrollo. (Asamblea General, Naciones Unidas, 2015). 

 

Se trata de transversalizar el valor de esta Agenda en el diagnóstico, diseño, implementación, seguimiento y evaluación de políticas, planes y programas, a través de la aplicación de herramientas metodológicas propias de cada una de estas fases y de contenidos coherentes con los principios y con el marco de resultados de esta Agenda.