BIOFIN México y Nuup crean el Fondo de Aceleración para la Bioeconomía

02/02/2021

  • La bioeconomía abarca los sectores que utilizan recursos, funciones y principios biológicos en sus procesos productivos.

Si bien la definición de bioeconomía abarca también los sectores energético, industrial, de desechos y recursos genéticos, para el caso del Fondo de Aceleración para la Bioeconomía (FAB), los sectores objetivo son aquellos que tienen un efecto de conservación sobre los ecosistemas; específicamente agrícola, pesquero, turístico y forestal.
 
El FAB es una herramienta de aceleración de empresas que tiene como objetivo financiar y desarrollar las capacidades de empresas y emprendimientos que dependen e impactan positivamente en la biodiversidad, para acceder a mercados de alto valor agregado. 
 
El Fondo forma parte de la Estrategia de Bioeconomía, y fue ideado con base en la experiencia de la Iniciativa BIOFIN del PNUD para movilizar recursos para la biodiversidad y el conocimiento de la Plataforma Nuup en el desarrollo de cadenas de valor más justas e inclusivas. 
 
El FAB es un instrumento clave para cubrir la brecha que existe en el mercado para financiar proyectos y empresas en estas etapas. Las inversiones del FAB permitirán reducir el riesgo y hacer atractivas estas empresas para el sector privado. Además, el FAB contribuye a la construcción del sistema de inversión de impacto en biodiversidad, identifica el portafolio de proyectos existentes y potenciales para que otras organizaciones apoyen y desarrollen modelos, y genera información sobre las barreras a las que se enfrentan y ofrece opciones para atenderlas.
 
El FAB otorga donativos y asistencia técnica a emprendimientos que cumplan con cinco criterios básicos: 
  • Bioeconomía: demostrar que el modelo de negocio incorpora a la biodiversidad como un insumo intrínseco y medible, no como factor periférico o adicional. 
  • Necesidades claras: describir cómo los recursos transforman a la organización y por qué no puede obtenerse por otras vías. 
  • Acceso a mercados: la propuesta debe representar una oportunidad para acceder a nuevos mercados o consolidar la presencia en segmentos actuales.
  • Impacto medible: que el impacto o beneficio sea medible y verificable tanto para el recurso otorgado como para la organización en general. 
  • Potencial de crecimiento: la inversión tiene que permitir un crecimiento significativo para el proyecto productivo o el emprendimiento. 
 
En el último trimestre de 2020, el Fondo lanzó una convocatoria piloto para la cual se recibieron más de 21 propuestas, 13 cumplieron los criterios antes mencionados y finalmente 6 fueron elegidas para el primer programa de aceleración. Este proceso fue supervisado y retroalimentado por un comité asesor independiente conformado por expertos de los sectores bancario, de emprendimiento, desarrollo local y de conservación de la biodiversidad.  
 
El Comité lo conforman Sebastien Proust, Coordinador del Programa de Pequeñas Donaciones del PNUD; Jon Ryan, experto en biodiversidad; Armando Laborde, CEO de New Ventures; Mariuz Calvet, Directora de Sustentabilidad e Inversión Responsable de Grupo Financiero Banorte; Juan Manuel Frausto, Director del Programa de Conservación de Bosques y Cuencas del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN); y Daniela Torres, Coordinadora Nacional de BIOFIN México. 
 
Los tres proyectos en la fase de aceleración, que recibirán recursos son: 
  • INANA, para investigación y desarrollo de miel melipona y propóleo, conservando selva tropical y selva seca. 
  • Muu’kaab, para temas de logística en miel orgánica, conservando selva seca tropical 
  • CAFECOL, para un fondo de acopio en café de sombra, conservando bosque tropical húmedo. 
 
Los proyectos seleccionados para la fase de preparación, que recibirán asesoría técnica son:Maestras del mezcal, para temas de infraestructura y certificación para mezcal, conservando pastizales y matorrales.Neminatura, para certificaciones y marketing en acuacultura de trucha, conservando bosque de coníferas.Moluscos del Mayab, para infraestructura y desarrollo de capacidades para acuacultura de pulpo, conservando ecosistemas costeros y marinos. 
 
En esta primera etapa, se probarán también los indicadores de impacto (ambiental, social y financiero), las salvaguardas ambientales y sociales y las estrategias de sostenibilidad de los modelos de negocio. Estas lecciones aprendidas servirán para informar las siguientes convocatorias del Fondo, la próxima se prevé para el segundo trimestre de 2021. 
 
Finalmente, es importante mencionar que la estructura financiera y de gobernanza del Fondo permite su expansión para abarcar un universo mayor de emprendimientos, por lo que una vez que se presenten los resultados, podrá ejecutar rondas de inversión a socios y financiadores potenciales.Para ponerte en contacto con el equipo y la iniciativa de FAB puedes escribir a bioeconomia@nuup.co